Para asegurarnos de que la sangre correcta llega a la persona
correcta en el momento preciso, FBC ha establecido el programa
llamado “Lifelines” como una forma de llegar a todos los empleados
y donantes en los 21 condados que servimos.
Lifelines utiliza la educación para crear una conexión emotiva
con los donantes. Esto nos permite conocerlos individualmente y
verdaderamente conocer sus necesidades y preocupaciones. Capturando
a los donantes de esta forma nos permite hablar abiertamente con
ellos y expandir su conocimiento sobre nuestros procesos y sus
contribuciones. El programa nos acerca más hacia las donaciones
personalizadas, o sea, aquellas donaciones guiadas por el tipo de
sangre que sirven mejor las necesidades de los pacientes.
Lifelines comienza expandiendo nuestro propio conocimiento sobre
inmunología básica, el sistema Rh y los componentes de la sangre.
Necesitamos responder a los intereses individuales de nuestros
donantes incluyendo su tipo de sangre, cuán frecuentemente pueden
donar y qué procedimientos maximizan su donación. Un entendimiento
profundo de nuestra industria nos permite compartir dicho
conocimiento con nuestros donantes de forma tal que ellos puedan
estar más involucrados en el proceso y más cómodos.
Nuestros donantes tienen derecho a ser informados por nosotros
acerca del proceso de donación y de cómo sus donaciones salvan
vidas. De la única forma que podemos alcanzar dicha meta es a
través de la educación, incluyendo el contacto personal y las
relaciones interpersonales con los donantes.